Ficción Inventos inútiles
El negociador de la alarma
Un despertador que te concede encantado nueve minutos más, pero solo después de que presentes un breve alegato por escrito explicando por qué te los mereces.
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Ficción — inventada por diversión
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Soluciones patentadas para problemas que nadie tiene.
Ficción Inventos inútiles
Un despertador que te concede encantado nueve minutos más, pero solo después de que presentes un breve alegato por escrito explicando por qué te los mereces.
Ficción Inventos inútiles
Una bonita funda de cuero para tus viejos auriculares con cable que, con ayuda de un motorcito, les hace un buen nudo durante la noche, igual que antes hacían ellos solos.
Ficción Inventos inútiles
Un termostato de oficina que muestra a cada persona que lo toca exactamente la temperatura que ha pedido en su pantallita, mientras la habitación se queda justo como estaba.
Ficción Inventos inútiles
Aprende la forma exacta de quien más se sienta en él y, cuando otra persona ocupa ese hueco, se infla con muchísima educación hasta que se cambia de sitio.
Ficción Inventos inútiles
Un pasillo telescópico que se alarga un poco cada vez que alguien dice bueno, que nosotros nos tenemos que ir de verdad, y no se va.
Ficción Inventos inútiles
Un silbato para el zapato que te saca tarjeta amarilla por un cordón suelto, algo absurdo hasta que conoces a la única persona que de verdad lo necesita.
Ficción Inventos inútiles
Un aficionado decidió que el botón más ruidoso del coche también debía saber disculparse, y le dio al claxon una segunda voz mucho más pequeña.
Ficción Inventos inútiles
Una máquina de escritorio que imprime un diploma formal con orla dorada por logros como acordarse de recoger la ropa antes de que lloviera.
Ficción Inventos inútiles
Dos postes de latón y un cordón de terciopelo burdeos, para acordonar el único rincón de tu casa que está ordenado ahora mismo.
Ficción Inventos inútiles
Una aspiradora que se detiene en cuanto alguien en la habitación empieza a hablar, de modo que jamás interrumpe y, por tanto, jamás termina.