¿De verdad los árboles están conectados entre sí por hongos?
Los hongos viven de verdad en las raíces de los árboles y les ayudan a crecer. Que unan bosques enteros en una red para compartir es mucho menos seguro de lo que dice la historia popular.
Quizá hayas oído una historia preciosa sobre los bosques. Bajo nuestros pies, dice, los árboles están unidos por una enorme red subterránea de hilos de hongos con la que comparten alimento, se avisan de peligros e incluso cuidan de sus crías. A veces se la llama la internet del bosque, y ha inspirado libros, películas e innumerables artículos. Parte de esta historia es sólidamente cierta. Pero en 2023, tres investigadores que estudian estos hongos publicaron una revisión minuciosa en la que sostienen que buena parte del resto ha ido muy por delante de las pruebas.
Empecemos por lo que está bien establecido. Scientific American explica que unos filamentos de hongo llamados hifas se entrelazan con las puntas de las raíces de los árboles. Los hongos descomponen minerales del suelo que los árboles pueden absorber luego por las raíces y, a cambio, reciben de los árboles un suministro constante de azúcar. En la revista Undark, los investigadores Melanie Jones, Jason Hoeksema y Justine Karst confirman que los hongos crecen dentro y sobre las raíces de los árboles en una asociación llamada micorriza, y que estas asociaciones son esenciales para el crecimiento normal de los árboles.
Los hilos de los hongos también pueden conectar las raíces de distintos árboles y formar lo que los científicos llaman redes micorrícicas comunes. La historia popular va mucho más allá y afirma que los árboles usan estas redes para compartir carbono, agua y nutrientes, enviar avisos químicos sobre ataques de insectos y permitir que los árboles viejos ayuden a las plántulas cercanas. Sin embargo, según Jones, Hoeksema y Karst, los científicos pueden decir con certeza muy poco sobre cómo y hasta qué punto interactúan realmente los árboles a través de esas redes.
Su revisión, publicada en la revista Nature Ecology & Evolution, examinó con detalle las pruebas. En Undark cuentan que revisaron 26 estudios de campo sobre redes de hongos en bosques. Sobre si las plántulas salen beneficiadas, analizaron 28 experimentos, y solo en el 18 por ciento los efectos positivos de las redes fueron lo bastante fuertes como para compensar los efectos negativos de las interacciones entre raíces. Scientific American añade que, según la revisión, las sustancias que sí pasan entre árboles vecinos podrían desplazarse por contacto entre raíces o a través del suelo, y no necesariamente por los hongos.
La idea de que los árboles se envían avisos bajo tierra se apoya en una base especialmente frágil. Scientific American informa de que esa afirmación se basa en un único estudio de invernadero y no se ha comprobado en un bosque. Justine Karst dijo a la revista que los investigadores no querían acabar con la alegría, la curiosidad ni el asombro de nadie ante el bosque, pero sí frenar parte de la desinformación. Los autores también descubrieron que menos de la mitad de las afirmaciones hechas en artículos recientes sobre los estudios de campo originales podían considerarse exactas.
Entonces, ¿de verdad los árboles están conectados entre sí por hongos? Los hongos, sin duda, envuelven las raíces de los árboles, y esa asociación importa muchísimo para su crecimiento. También existen algunas conexiones de hongos entre árboles. Pero la gran imagen de una red de intercambio que abarca todo el bosque es, por ahora, una pregunta científica abierta y no un hecho demostrado. Eso no hace menos maravilloso un paseo por el bosque. Bajo cada árbol hay un mundo oculto, y los científicos todavía están descubriendo qué hace de verdad.
Fuentes
De dónde salen los datos de esta pieza. Cada enlace lleva a otro sitio web.
- Scientific American — Do Trees Really Support Each Other through a Network of Fungi? (scientificamerican.com)
- Undark — Where the 'Wood-Wide Web' Narrative Went Wrong (undark.org)
- Nature Ecology & Evolution (PubMed) — Positive citation bias and overinterpreted results lead to misinformation on common mycorrhizal networks in forests (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)
¿Has encontrado un error?
Cuéntanos qué está mal y, si puedes, dónde está publicada la información correcta. Revisamos cada aviso, y cuando corregimos un artículo lo indicamos aquí y en la página de correcciones.