Plumencia
(n.) La pequeña merced por la que un bolĂgrafo al que acabas de demostrar muerto vuelve al bote en lugar de a la papelera.
Plumencia (n.) De pluma y clemencia, la merced que se concede a quien no la merece del todo. El bolĂgrafo ha tenido su juicio. No lo ha superado. Vuelve al bote.
La prueba es siempre la misma. Un garabato corto en la esquina de algo, luego otro más fuerte, luego un pequeño cĂrculo furioso: la letra de alguien que ya ha dejado de creer. Nada. Y la papelera está justo ahĂ, al alcance de la mano, y el bolĂgrafo no acaba en ella. Vuelve con los que funcionan, punta abajo, para que dentro de quince dĂas lo pruebe la misma persona, que no recordará nada del primer juicio.
En uso: Hay nueve bolĂgrafos en ese bote y a siete les he concedido plumencia. El plural es plumencias, difĂcil de decir y facilĂsimo de hacer.
Nadie ha explicado nunca el impulso de forma convincente. La teorĂa más aceptada es que tirar un bolĂgrafo exige dictar una sentencia, y la plumencia es lo que ocurre cuando uno preferirĂa sencillamente no dictarla. El bote se llena. Las probabilidades empeoran. En algĂşn lugar ahĂ dentro, estadĂsticamente, hay un bolĂgrafo que funciona, y de vez en cuando aparece, y el sistema entero se justifica un año más.