Migadiplomacia
(s.) La larga negociación sin palabras que rodea a la última galleta del plato, en la que el objetivo de todos es comérsela aparentando no quererla.
migadiplomacia (s.) — El regateo prolongado y absolutamente silencioso que rodea a la última galleta, patata o porción, y que se lleva a cabo mediante la postura, el momento elegido y la cuidadosa evitación del contacto visual.
De miga y diplomacia, en el sentido estricto de una negociación en la que ningún participante puede declarar su posición. Las reglas no están escritas en ninguna parte y las conoce a la perfección todo el mundo en la sala, invitados incluidos, niños incluidos, incluida esa única persona que insiste en que no tiene hambre.
Las jugadas habituales están bien documentadas. Está el ofrecimiento, dirigido a la mesa en general y pensado para ser rechazado. Está la partición, en la que la última pieza se convierte en dos más pequeñas y el problema se divide en lugar de resolverse. Está la espera larga, en la que se deja el plato ahà tanto tiempo que comerse la galleta se convierte en un acto de misericordia hacia la galleta. Y está la derrota, en la que alguien simplemente se la come y la sala lo reclasifica en silencio.
Uso: Cuarenta minutos de migadiplomacia terminaron cuando la más pequeña de los presentes cogió la galleta sin ceremonia alguna, y las negociaciones quedaron discretamente registradas como un fracaso por todos menos por ella.