Pulsunción
(s.) La firme creencia privada de que pulsar por segunda vez el botón del ascensor hace que el ascensor llegue antes.
pulsunción (s.) — pul-SUN-ción. La convicción, sostenida por personas que saben perfectamente cómo funcionan los ascensores, de que una pulsación adicional le comunica urgencia al edificio.
De pulsar y presunción, en el sentido de una afirmación hecha sin fundamento alguno. La palabra abarca toda la familia: el paso de peatones pulsado nueve veces, la puerta del microondas abierta y cerrada para meterle prisa, y el cinturón de seguridad tironeado dos veces con la idea de que así sujeta mejor.
Donde la cosa se pone interesante es en su forma social. Cuando alguien pulsa un botón que tú ya has pulsado, te está diciendo, con educación y sin palabras, que no se fía de tu pulsación. La etiqueta exige no decir nada y mirar apaciblemente hacia las puertas. Si vuelves a pulsarlo después que él, la situación escala hasta una negociación que ninguna de las partes puede permitirse reconocer, y ambas salen del ascensor convertidas en desconocidas de un tipo nuevo y concreto. Los fabricantes de ascensores llevan décadas sabiendo todo esto y llevan décadas siguiéndonos la corriente. Muchos botones registran la primera pulsación e ignoran todas las demás, y unos cuantos botones de paso de peatones en diversas ciudades no están conectados absolutamente a nada, con el razonamiento de que quien cree haber actuado espera con más calma que quien sabe que no.
Uso: Compartieron una pulsunción durante once plantas: cada uno había pulsado el botón dos veces, ninguno lo mencionó y los dos estaban calladamente seguros de que el ascensor había llegado antes de lo que habría llegado.