Pasilloroe
(s.) La angustia de elegir cola en el supermercado, seguida de inmediato por la certeza de haber elegido mal.
pasilloroe (s.) — pa-si-LLO-ro-e. El estado que empieza en el instante en que te comprometes con una cola de caja y dura hasta que has pagado, caracterizado por la evaluación lateral continua de todas las demás colas del establecimiento.
De pasillo y roer, en el sentido antiguo de aquello que desgasta una superficie por fricción. La palabra describe un desgaste, no un pánico: nadie se ha angustiado nunca por un pasilloroe, y nadie ha vuelto a disfrutar del todo de una cola desde que conoce la palabra.
La forma clásica tiene tres fases. Primera, la elección, hecha a toda velocidad y con pruebas que no da tiempo a leer: la profundidad del carro, la edad de quien va primero, si la luz de esa caja está encendida o solo templada. Segunda, la duda, que llega en el momento en que la cola de al lado avanza. Tercera, el ajuste de cuentas, en el que la persona que estaba detrás de ti en la puerta es atendida antes y no mira atrás, y tú tienes que decidir qué clase de persona vas a ser al respecto.
Uso: Sufrió un pasilloroe leve, se cambió de cola una vez y terminó once puestos por detrás del hombre junto al que habÃa estado al principio, que para entonces ya se habÃa ido a casa.