¿Por qué suena distinta una casa vacía?
Sin alfombras, cortinas ni sofás que lo absorban, el sonido rebota durante más tiempo en paredes y suelos desnudos, y la diferencia se oye nada más entrar.
Cualquiera que se haya mudado conoce ese momento. Los muebles ya no están, las cajas van en la furgoneta y vuelves a entrar para echar un último vistazo. Dices algo y tu propia voz te llega de forma extraña: más brillante, más fuerte, algo hueca, como si las habitaciones hubieran crecido durante la noche. Los pasos resuenan en el suelo desnudo. Una puerta que se cierra suena como si fuera en una iglesia. La casa tiene la misma forma de siempre y, sin embargo, suena como un lugar completamente distinto.
La explicación está en lo que hace el sonido después de salir de tu boca. Se extiende por el aire y, antes o después, se encuentra con una superficie: una pared, el suelo, el techo, una ventana. Parte de esa energía sonora la absorbe la superficie y parte se refleja de vuelta a la habitación. El sonido reflejado sigue su camino, choca con otra superficie y vuelve a rebotar. Lo que oyes en cualquier habitación es una mezcla del sonido original y de todos esos reflejos que se superponen muy deprisa.
Los especialistas en acústica miden cuánto tiempo permanecen esos reflejos. Según la consultora Allegro Acoustics, el tiempo de reverberación, que a menudo se escribe RT60, es el tiempo que tarda la presión sonora de una sala en reducirse 60 decibelios. La empresa de control de ruido eNoiseControl explica que la primera ecuación para calcular el tiempo de reverberación la desarrolló hace más de un siglo Wallace Clement Sabine, profesor de Física en Harvard, y que su fórmula se sigue usando hoy.
Lo que determina ese tiempo es, sobre todo, de qué está hecha la habitación y qué hay dentro. Allegro Acoustics explica que los materiales duros como el vidrio, la placa de yeso, los azulejos y el hormigón reflejan mucho el sonido, creando ecos y una reverberación prolongada. Las cosas blandas y porosas, como las cortinas, las alfombras y los muebles tapizados, reducen los reflejos y acortan la reverberación. eNoiseControl añade que los materiales se clasifican según cuánta energía sonora absorben, y que los que absorben más reducen el tiempo de reverberación.
Ahora piensa en lo que sale de una casa el día de la mudanza. Se van el sofá, los sillones, las alfombras, las cortinas, las camas, las estanterías llenas de libros y los abrigos del recibidor, casi todo blando y absorbente. Lo que queda son sobre todo paredes desnudas, suelos desnudos y cristal. Allegro Acoustics describe exactamente esto: una habitación vacía produce un eco fuerte y reflejos que vibran, mientras que, una vez amueblada, su carácter acústico se vuelve más controlado. Tu voz se ha quedado sin esponjas.
Así que la casa vacía no ha cambiado de forma, y tus oídos no te engañan. El sonido simplemente tiene muchos menos sitios blandos donde posarse, así que sigue rebotando durante más tiempo, y lo notas enseguida. La buena noticia es que el efecto es fácil de deshacer. Cuelga unas cortinas, pon una alfombra, trae un sofá y unas cuantas estanterías llenas, y el eco se retirará sin hacer ruido. Poco a poco, la casa dejará de sonar a edificio vacío y volverá a sonar a hogar.
Fuentes
De dónde salen los datos de esta pieza. Cada enlace lleva a otro sitio web.
- Allegro Acoustics — What Is Room Acoustics? A Full Guide (allegroacoustics.ie)
- eNoiseControl — Reverberation Time for Gymnasiums and Multi-Purpose Rooms (enoisecontrol.com)
- HyperPhysics, Georgia State University — Reverberation time (hyperphysics.gsu.edu)
¿Has encontrado un error?
Cuéntanos qué está mal y, si puedes, dónde está publicada la información correcta. Revisamos cada aviso, y cuando corregimos un artículo lo indicamos aquí y en la página de correcciones.