El llavero localizable
Un llavero que pita, parpadea y vibra para que puedas localizarlo, y hace las tres cosas solo mientras ya lo tienes en la mano.
El Llavero Localizable es una placa de aluminio del tamaño de una llave, con un led y un altavoz diminuto. Dentro lleva un sensor capacitivo que detecta el contacto con la piel. En cuanto el llavero llega a una mano, empieza a pitar, a parpadear en ámbar y a vibrar. Abandonado en cualquier sitio, permanece completamente mudo y completamente apagado.
Nadie pidió esto. El problema de verdad, encontrar unas llaves que has perdido, es difÃcil: hacen falta una radio, una red, una pila cargada y un teléfono que no se haya perdido también. El Llavero Localizable no resuelve nada de eso. Le basta con el sensor y una pila de botón, y la pila dura once años, porque casi todo el tiempo el aparato no está haciendo absolutamente nada.
Lo raro es el uso que le da la gente. Existe una inquietud muy concreta: estás en la puerta, no recuerdas si has cogido las llaves, y la mano que tienes en el bolsillo ya las está sujetando. El llavero responde a eso al instante. No sabe decirte dónde están tus llaves. Sabe decirte que ya las llevas encima, que es una pregunta distinta y, resulta, mucho más frecuente.
Una clienta escribió para contar que habÃa dejado de perder las llaves por completo. Al preguntarle cómo, explicó que el ruido es tan molesto que ahora las cuelga en el gancho nada más entrar, solo para que se calle. El fabricante ha adoptado discretamente esto como principio de funcionamiento del producto.