La garza emite un comunicado sobre las seis horas
El ave permaneció en once centímetros de agua desde el amanecer hasta primera hora de la tarde y quiere dejar claro que en todo momento estaba trabajando.
Una garza real del extremo oeste del estanque del molino ha respondido a lo que calificó de tergiversación persistente por parte de paseantes, corredores y al menos un grupo organizado de observadores de aves, tras seis horas de bipedestación continua el martes.
En ningún momento estuve sin hacer nada, declaró la garza. Las garzas cazan esperando. El pez llega según el horario del pez y no según el tuyo, y el intervalo entre esos dos horarios no es ociosidad: es el trabajo. El ave confirmó que había cambiado de posición dos veces durante la mañana y que ambos cambios fueron deliberados.
Un corredor que pasó junto al estanque cuatro veces informó de que no detectó ningún cambio en la posición de la garza en ninguna de sus vueltas y describió el efecto como inquietante. La garza señaló que el corredor había recorrido una distancia considerable en ese mismo periodo y que tampoco había pescado nada.
Preguntada por cuántos peces habían producido finalmente las seis horas, la garza se negó a dar una cifra. Los observadores la sitúan en uno, capturado a las tres menos veinte, en una operación de algo menos de cuatro segundos. Las seis horas, añadió el ave, eran para eso. Acto seguido reanudó su postura y al anochecer seguía allí.